Monday, November 05, 2007

Ven ven... que Tabasco es un edén

Así reza una popular canción, pero hoy es dominio público que el 80% del territorio del Estado está bajo las aguas, después de que lluvias como no se habían visto en 100 años, desbordaron los ríos más importantes, entre ellos, el Grijalva.

Como sea, ya fue el Gobierno Federal, el mismísimo Felipe Calderón, a ver la problemática de cerca. ¿Qué habrá visto que de inmediato le pidió a toda la población del país, ayudar al Estado y su problemática? Más pronto que tarde se armaron los "centros de acopio", los cuales supuestamente están para recibir donativos en especie: comida enlatada, café, pañales desechables, cobijas, agua, etc. Y no falta quien pida donar cigarros, porque de acuerdo a Mauricio José Schwarz, que es fumador, "hay gente que prefiere un cigarrito a tomarse una sopa caliente".

Desafortunadamente, las buenas intenciones de los mexicanos, que quieren ayudar a sus congéneres, chocan contra algunos esquemas de quienes reparten la ayuda que recogen. Ya en algún momento se encontró que ayuda que iba para no sé cuál desastre hace unos pocos años, un gobernadorcete la había guardado en bodegas y nunca se repartió. Lindo botín, ¿no? Pero no sólo eso. En alguna otra ocasión, Suiza mandó unas lindas chamarras para algún desastre que había ocurrido en territorio nacional y ¿qué paso? que los que repartían la ayuda se las quedaron, porque a decir de uno: "estaban muy padres".

En resumen, ante la denuncia de estos hechos en los medios, ¿quién quiere ayudar? Yo me pregunto: la gente que deposita dinero en las cuentas que se han abierto para este problema particular, ¿quién las controla? Misterio. Porque alguien debe disponer de esos recursos y repartirlos adecuadamente. Más misterioso aún ¿Quién lleva una auditoría de esto? ¿quién es el responsable directo y a quién hay que pedirle cuentas? Un misterio absoluto.

Mi percepción de los centros de acopio que he llegado a ver es muy personal, desde luego, pero aquí en el Pedregal de San Angel, en la calle de Xitle, hay uno. Han puesto un par de letreros en las calles más frecuentadas en el Pedregal para que la gente entregue ahí sus donativos. Muy bien, maravilloso... Pero ¿por qué tanta insistencia? ¿Cómo saber que la gente que "colabora" ahí no se hace de pronto de una lata de café, o de pañales, o de algún bien que debería ir a los que sí están en problemas? De nuevo, ¿quién controla todo esto?

Con los antecedentes que se tienen, me pone a dudar de que estos centros de acopio de verdad sirvan para que así ayudemos a los que tienen problemas. No digo que no lo hagan, porque entiendo que habrá gente que va a colaborar con el mejor de los afanes, pero pensemos, ante cientos de latas de café, o de sopas enlatadas, o del alimento o bien que sea, ¿qué le quita a alguien si se sustrae una o dos latas, o bien incluso, a todos estos colaboradores de buena fe les "pagan" con parte de estos donativos? Nada ¿verdad?

Por ahí vi una foto en el Reforma (véase segunda imagen), en donde se ve a un chavo con una camiseta que dice: "Estoy para ayudar", o algo así. Se ven los logotipos del Gobierno del DF. Me pregunto: ¿quién mandó a hacer (y pagar) las susodichas camisetas? (¿cuántas habrán hecho?). En lugar de eso, quizás era mejor opción donar ese dinero ¿no? Pero probablemente no. Porque hasta en las peores tragedias, todo el mundo quiere ver qué saca, particularmente políticamente... ¿o me equivoco?

8 comments:

Yixus said...

Aparte, en el pie de foto se aclara que la ayuda se llevó a municipios perredistas. No parece que se haga por altruismo, sino por propaganda.

Morsa said...

Otra mancha al tigre, Yixus!

yo said...

Ooooh...! si se ayuda,porque se ayuda, si no se ayuda, porque no se ayuda... contradicciones, controversias y variaciones en un mismo párrafo.

Lo que sí es verdad es eso de sustraer una latita, una chamarrita, unos calcetincillos, un buen par de cacles, un frasquito de agua, (en diminutivo para que no se lea tan feito el abusito y no se vea tan corruptito el bandidito)... de mano en mano la ayuda se va quedando lejos de los damnificados.

Aaaah! mi México y mis mexicanos. Que les corten las manos a los hampones.

Morsa said...

El problema de ayudar tiene muchas vertientes. Por ejemplo: ¿se vale ayudar solamente a los municipios perredistas? Digo, ¿a poco la desgracia tiene bandera política?

La otra, ¿quién te asegura que lo que la gente dona de verdad llega a los necesitados? Lee los periódicos y fíjate de las quejas de los propios damnificados. Hay agrios comentarios desde "no nos llega nada de ayuda" hasta "nos dieron comida en descomposición".

Saludos
Manuel

Marianita said...

Hijole! Qué díficil planteamiento. Yo, creo en los mexicanos. Me impresiona la fuerza y energía que generan cuando se unen. Y en este sentido, soy bastante optimista, así que creo que no existe tal robo. Porque yo, no lo haría, ni tu, ni tampoco las personas que comentan en esta entrada. Y así mucha más gente, y con esos ojos vigilantes, me basta.
Ahora, en cuanto a la ayuda que solo se da a los municipios perredistas, no sé... Este tipo de desgracias se prestan para muchas cosas. Es bien fácil hacerse propaganda de todo tipo. Para quedar bien, y para hacer quedar mal. Lo interesante sería estar allá, porque con lo que yo he visto en los medios, pues no me quedo conforme. Los de tv azteca se me hacen lo más amarillistas del mundo. Buscan las peores imágenes y cuentan las peores cosas, en verdad, hasta me hicieron llorar. Pero le cambié al dos y todo era miel sobre hojuelas, la gente bastante agradecida y todos cooperando.
Y a pesar de estas contradicciones, sigo siendo bastante optimista y creyendo en nuestra gente.
Por cierto, yo sé que es noticia vieja, pero acabo de descubrir tu blog, y me encanta.
Saludos

Morsa said...

Hola, Marianita,

fíjate en esto: Todos se anuncian y salen en la tele diciendo cuánto van a donar, cuando en realidad no donan nada, porque estas empresas lo deducen de los impuestos que pagan. Así que eso de "donar" está por verse. Por cierto, con el teletón es lo mismo. Llega Telmex y dona 5 millones de pesos... Perdón, Mr. Slim, pero no se manche. Si no está donando, pues ya sabemos que lo deducirá en sus impuestos.

Ahora fíjate lo que hicieron cinemex, cinemark y cinépolis: se juntaron para donar la taquilla del día jueves. Así que vas al cine y ayudas a Tabasco... ¡qué generosos! ¿no? Aunque la verdad es otra: de nuevo, estos donativos serán deducidos en los impuestos a pagar de esas empresas y algo peor: el negocio del cine es la dulcería. ¿Por qué no donan las ganancias de la dulcería aunque sea un solo día? ¿No verdad? Pero eso sí, se dan sus baños de pureza por lo bueno que son...

saludos indignados
Manuel

MJS said...

Hola, pinnípedo,

Aunque sigo defendiendo los derechos de los fumadores y sé (porque lo vi en el terremoto del 85) el valor que tiene un cigarrillo para un nicotinómano en condiciones de desastre, yo en lo personal dejé de fumar en marzo de 2007 por motivos personales y no moralinos.

Cuídese.

Mauricio

Morsa said...

Pues es cuestión de opiniones. El tabaco finalmente es un problema de salud pública. Entiendo el problema de la adicción y sé que hay gente que prefiere un cigarrito a un plato de sopa caliente.

saludos